domingo, 13 de mayo de 2012

Continuación del relato de un compañero.


Día 24 de abril de 1978, el hombre con el pelo desaliñado y el rostro triste muestra una actitud de preocupación. Se decide a abandonar el hostal para dirigirse a un lugar desconocido aún para él y antes de salir por la puerta la recepcionista de ese pequeño hostal le pregunta: “perdone, ¿olvida usted algo?”…
La respuesta es rápida, sí, no he pagado la factura, no tengo dinero. La recepcionista le dice: He llamado a la policía.
Nuestro hombre no se inmuta y espera a la policía. Cuando estos llegan le detienen y le llevan a la comisaria. El comisario le interroga y él  le dice que lo hace porque no le gusta dormir en la calle. Al comisario no le queda otra solución que dejarle en libertad, pues como es un delito pequeño, no tiene castigo de cárcel.


No hay comentarios:

Publicar un comentario